




Después de una muy agradable estancia en Alvarado y de conocer su bonito y pequeño centro salí rumbo a Paso del Toro, ese tramo estuvo muy tranquilo, una serie de columpios pronunciados y luego planito planito pero por primera vez sentí, en la pantorrilla derecha, una sensación de que me quería dar un calambre y pensé que eso podría ser una muy mala señal, así que me detuve en una pequeña población a los 22km recorridos y tranquilament me tomé un jugo, me comí un plátano y media barrita y continué sin mayor complicación. El punto obligado para hacer una parada especial era Paso del Toro, porque ahí vive la tia Pajita y Roque, un niño de 9 años que vivió con nosotros un tiempo y que por cierto le gusta mucho la bicicleta. Hay muchos niños como Roque en todo México, viviendo en circunstancias desfavorables económica y socialmente y con un nivel bajo en educación lo que implica problemas familiares y bajo rendimiento en la escuela y todo eso se va complicando cada vez más conforme los niños crecen en ambientes un tanto hostiles, creo que es algo que en México se conoce bien y poco se hace para cambiar la situacion de millones de niños.
Pues mi visita fue muy sorpresiva, la tia Pajita no podía creer que después de un año volviera por ahí y menos en bicicleta, pero ahí estaba, curiosamente Roque había mencionado un día antes que se acordaba de mi y que ojalá fuera a visitarlo, a mi me suena más a una premonición que otra cosa. Me invitaron a comer tamales de borrego, arroz y unas tortillitas, disfruté mucho estar un rato con todos ellos, nos tomamos unas fotos y continué mi viaje. Deseo de todo corazón que se componga de su cadera la tia Pajita y que Roque y los demás niños encuentren un camino sano en su crecimiento.
El siguiente punto también era de ley, Boca del Rio, no podía pasar por ahí sin tomarme un vasito de Torito de Cacahuate, la bebida tradicional de la zona y luego de eso la ciudad de Veracruz ya estaba muy cerca.
Me tomó algunos minutos encontrar la casa de mi tia Lety, llegué a su casa a las 7pm, me recibió muy bien, debo agradecerle a ella y a mis primas por abrir la puerta de su casa, platicamos mucho y vimos fotos de familia, fue muy agradable el reencuentro familiar y las historias de familia que se habían quedado guardadas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario